dissabte, 17 de desembre del 2011

Los buenos consejos



Recuerdo que desde niño,
cuando alguien me pegaba,
mis padres y familiares
estos consejos me daban.
No se debe odiar a nadie,
por mucho mal que te haga,
piensa que Dios es muy justo
y el que la hace la paga.
Has de ignorar los insultos,
perdonar al que te ofenda,
pensará que eres cobarde
aquél que no te comprenda.
No es cobardía ni miedo
confiar en la justicia,
todo aquél que no confía
es debido a su malicia.
Los hombres por tradición
son viles y vengativos,
juzgan sin contar con nadie
ni averiguar los motivos.
Ya se sabe que la ley
no es para todos igual
pues muchas veces castiga 
al que a nadie le hizo mal.
Hay jueces que cuando juzgan
se equivocan muchas veces
no piensan que por su error 
eres tú el que padeces.
Cuando el castigo es injusto
es inútil que te quejes,
no querrán reconocer
que el error fue de los jueces.
Como el error es normal
entre los seres humanos
perdona de corazón
y con la Biblia en la mano.
Te aconsejan que no odies,
ni que les guardes rencor
a los que son los causantes
de tu pena y tu dolor.
Cuesta poco aconsejar
desde puertas para afuera,
los toros se ven muy bien
vistos desde la barrera.

Julián Navarro Vera
Barcelona, 7 de gener de 1.990

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